lunes, 17 de octubre de 2011

Suerte que tengo de tener un hombro en el que apoyar.







Cuando vives entre copas de vodka, besos que no sientes y caladas interminables, lo único que te salva es saber que pase lo que pase, a tu lado están las mejores personas, las princesas de tus sueños, aquellas con las que vives grandes momentos, pero siguen ahí cuando despiertas y chocas contra la realidad, la que si es necesario, te agarran la cabeza para vomitar.


1 comentario:

¡Laura! dijo...

me gustan mucho tus fotos, te sigo!:)